Escullos Isleta del Moro

Recorrido: 
Escullos, Isleta del Moro

Situación

El tramo costero entre Los Escullos y la Isleta del Moro -kilómetro y medio aproximadamente- tiene un recorrido fácil y agradecido. Tanto la fisonomía de su línea litoral como los paisajes interiores y los marinos varían en distintas y atractivas composiciones a lo largo del camino, desde el que nunca se pierde la vista del mar Mediterráneo. La naturaleza se muestra inmensa entre el mar y la estepa, y a ella se suman monumentos históricos y poblados representativos del amplio patrimonio cultural del parque natural.

Descripción de la ruta

Los Escullos

El sendero arranca junto a Los Escullos, en su lado norte, a la altura del contacto de la playa del Arco con los acantilados, a menos de cien metros de la línea de costa. En el lado contrario de Los Escullos está la batería de San Felipe, cuya visita es aconsejable. Fue construido durante el reinado de Carlos III y ocupado y desartillado durante la Guerra de la Independencia. Tras diversos avatares, se abandonó a su suerte en el siglo XX, hasta su restauración en los años noventa.

Emprendemos el camino hacia la Isleta del Moro, que vemos desde un principio cerrando la cala. Caminamos por el borde de la playa, atravesando al poco de comenzar la desembocadura de una rambla. Nos acercaremos a la carretera, a la vez que la playa se va estrechando. A unos quinientos metros del inicio la arena cede su lugar a rocas que forman un arrecife. Tras él, aprovechando las pequeñas elevaciones del camino, podremos ver algunas zonas oscuras en el mar, que se deben a la presencia de praderas de Posidonia oceánica. Son formaciones vegetales acuáticas estratégicas para la conservación de la riqueza ecológica del mar Mediterráneo, y también para la defensa y seguridad de su litoral.

Roca y arena

Pasaremos la punta rocosa cerca de una casa, para encontrarnos con otra playa de menores dimensiones. El camino discurre ahora entre suaves lomas y pequeños barrancos, en los que podemos observar algunas de las plantas significativas del parque natural, entre las que destacan por su vistosidad el palmito, el cornical, el rascamoños o la bufalaga marina, entre otras.

Seguimos avanzando cerca del borde rocoso costero, viendo otras pequeñas y frágiles playas donde desembocan algunas barranqueras. Tras una de ellas el camino se aleja momentáneamente de la línea de costa, adentrándonos en terrenos que otros tiempos fueron cultivados, como revelan las derruidas terrazas o balates que podremos ver en ellos. Se hacían estas nivelaciones para optimizar la retención del agua y la humedad y evitar la erosión.

Pasando por la desembocadura de un cuarto barranco podremos apreciar un pequeño palmeral, formando una macolla (varios vástagos que salen de un solo pie). Desde aquí tenemos una excelente vista del mirador de la Isleta hacia el que nos dirigimos. El murmullo del agua, volteando piedras y arena, nos acompaña y entretiene.

Isleta del Moro

La playa vuelve a aparecer en el último tramo del camino, aunque con una estrecha franja de arena. Ya en las proximidades de la población, subiremos por unas escaleras de piedra hasta llegar al mirador de La Isleta del Moro, donde finaliza el sendero.

Desde aquí contemplamos el fondeadero y la barriada de la Isleta y, si miramos hacia poniente, podemos distinguir los domos de Los Frailes, máxima cota de la sierra volcánica del Cabo de Gata.

Como llegar
Aunque el sendero es bidireccional, se aconseja el inicio en el núcleo de Los Escullos, al comienzo de la Playa del Arco.


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EscullosIsletadelMoro.pdf1.04 MB
Fuentes bibliográficas: 

Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía

Mapas de la ruta: